Tras varios días de búsqueda, atravesando montañas, ríos, luchando contra la implacable naturaleza, por fin ha llegado el momento, lo has encontrado. Te agachas para recogerlo, el paquete es pequeño, contienes la respiración lo abres y... La felicidad te embriaga, tu corazón late a mil por hora, y de tus ojos caen unas lágrimas de felicidad. Si, has encontrado un regalito de un happy meal, pero para ti es como si hubieras encontrado un cofre lleno de oro enterrado hace miles de años.
Si vosotros quereis tener esta experiencia ( o algo parecido) es hora de que proveis el "Geochaching". Es muy simple: Alguien decide esconder algún objeto cotidiano;no tiene que estar totalmente inaccesible, solo lo suficientemente escondido como para que a nadie se le ocurra mirar. Entonces, anotas las coordenadas con la ayuda de un GPS, y las haces publicas en internet, en alguna de las muchas páginas especializadas, a la espera de que algún aventurero encuentre y se ponga en contacto contigo, diciendote lo mucho que le ha emocionado encontrar tu pequeño trozo de basura, ese trasto al que le sacabas tan poca utilidad, algo que ha conseguido alegrar la vida de una persona.
Desde mi punto de vista, esta es una bonita forma de ponerle un poco de emoción a nuestras aburridas vidas, y yo ya me estoy preparando para emprender la aventura en busca de grandes tesoros.
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